Ajo en cápsulas

El ajo es una planta utilizada en todo el mundo desde hace más de 5000 años. Su utilización medicinal está indicada para el tratamiento de muchísimas afecciones, sobre todo relacionadas con el corazón y el sistema circulatorio.

 

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Sin embargo, el ajo también posee propiedades antibióticas naturales, lo que lo convierte en una ayuda natural para el tratamiento de muchísimas patologías y enfermedades actuales relacionadas con las bacterias, los virus o los distintos tipos de infección.

Una de sus mayores principios activos se denomina “alicina”, que es precisamente la sustancia que confiere este olor característico del ajo. Algunos productos utilizan un ajo envejecido, pobre en concentración de este principio activo, para venderlo como un producto de ajo sin olor, sin embargo, además del olor, también se están perdiendo muchas de sus propiedades medicinales.

Nosotros recomendamos buscar suplementos de ajo que no hayan sido tratados, de este modo tendrán una mayor efectividad. En caso de que el olor de la alicina sea un problema, se puede recurrir a aquellos suplementos recubiertos en cápsulas que se disuelven en el intestino y no en el estómago.

Propiedades y beneficios del ajo en cápsulas:

Numerosos estudios y evidencias científicas encuentran el ajo como un producto eficaz para tratar algunas patologías y afecciones como:

Aterosclerosis, o endurecimiento de las arterias: al parecer, tomar ajo dos veces al día durante un largo periodo de tiempo (2 años) permite prevenir el endurecimiento de las arterias.

Diabetes: no se sabe a ciencia cierta, si el ajo reduce el nivel de azúcar en sangre, pero parece funcionar mejor en personas con diabetes. La reducción no es muy acusada, pero puede servir de ayuda para su control y tratamiento

Niveles altos de colesterol: no funciona para todas las personas, pero se han encontrado evidencias de que muchos pacientes con altos niveles de colesterol malo (Ldl) consiguen reducir sus niveles cuando han tomado ajo durante más de dos meses.

Hipertensión: consumir el ajo por vía oral, parece tener una repercusión en la presión sanguínea. Se han encontrado reducciones significativas de la presión, mucho más acusada para  la arterial sistólica que para la presión arterial diastólica, donde la reducción es un poco menos pronunciada.

Cáncer de próstata: estudios clínicos sobre poblaciones de China, encontraron que aquellos hombres que tomaban un diente de ajo al día, parecían tener un 50% menos de riesgo de desarrollar cáncer de próstata, sin embargo otros estudios en otros países no encontraron las mismas evidencias. Posiblemente existan otros factores externos que no se han tenido en cuenta.

Tratar el pie de atleta: al parecer, la aplicación de genes específicos basados en ajo, pueden ser tan efectivos como algunos medicamentos que se recetan para el tratamiento del pie de atleta.

La siguiente lista, es una relación de enfermedades y patologías en las que el ajo puede actuar mejorando sus síntomas y actuando de manera beneficiosa aunque no existen evidencias científicas suficientes para demostrarlo:

Cáncer de mama

Fibrosis quística

Hipercolesterolemia familiar

Úlceras gástricas causadas por la bacteria H. Pylori

Cáncer de pulmón

Hipertensión durante el embarazo

Alopecia areata

Angina de pecho

Hiperplasia prostática

Cáncer de colon

Resfriado común

Repelente para los mosquitos

Callos en los pies

Cáncer de esófago

Pechos fibroquísticos

Cáncer de estómago

Gastritis

Hepatitis

Llagas bucales

Mielomas múltiples

Inflamación bucal

Síndrome hepato pulmonar

Candidiasis oral

Infecciones vaginales

Verrugas

Seguridad y contraindicaciones

El ajo puede considerarse un producto altamente seguro para la mayoría de personas cuando se ingiere por vía oral. Aunque algunos de sus efectos menos agradables incluyen el mal aliento, el hábito de boca y estómago, gases, náuseas, vómitos, diarreas, y mal olor corporal.

El ajo tiene la propiedad de diluir la sangre, por lo que aumenta el riesgo de hemorragias y de sangrado.

Aplicado directamente sobre la piel, si se mantiene durante un tiempo prolongado, puede tener un efecto dañino muy similar al de una quemadura, causando irritación severa.

El ajo se considera seguro para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia cuando se toma en pequeñas cantidades similares a las que se utiliza para la alimentación. Sin embargo no existen evidencias cuando se aumentan las dosis en mayores cantidades.

Deben tener especialmente cuidado aquellas personas con problemas estomacales, con presión arterial baja, con diabetes, o que precisan cirugía.

Principales contraindicaciones:

No tomarás con si está tomando medicamentos contra la tuberculosis como la isoniacida.

El ajo también puede interactuar perjudicando la efectividad de los medicamentos utilizados contra el VIH, y también interaccionar con retrovirales como el saquinavir.

El ajo también podría disminuir la efectividad de las píldoras anticonceptivas, ya que facilita la descomposición del estrógeno.

Los medicamentos denominados como anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios,  pueden interactuar con el ajo aumentando la posibilidad de sangrado y la aparición de moretones. Tenga especial precaución con el ajo si está tomando medicamentos tales como la aspirina, warfarina, heparina, ibuprofeno y otros.

Además de ajo en cápsulas también tenemos:

Serotonina

Serotonina

 

Jengibre

Jengibre

 

Colágeno

Colágeno

 

Cúrcuma

Cúrcuma