Peligros de las cápsulas de café

Existe una gran controversia que gira en torno a las cápsulas de café. No solamente por el impacto ambiental, sino también por el peligro que puede a la propia salud de los consumidores.

Desde el punto de vista ecológico, ya comienza a existir un movimiento cada vez más acusado, que se opone a la proliferación y la utilización de este tipo de cápsulas. Sin ir más lejos, la ciudad alemana de Hamburgo, ha sido declarada como la primera ciudad en prohibir las cápsulas de café en los edificios gubernamentales, con el objetivo de reducir la cantidad de residuos que generan.

Peligros de las cápsulas de café

¿Qué sabemos en cuanto a la toxicidad de este tipo de cápsulas?

En el año 2011, comenzó a extenderse de manera viral la idea de que a través de las cápsulas, y gracias a las altas temperaturas y la enorme presión de las máquinas, una parte del aluminio con el que se fabrican pasaba directamente al café, y desde el café hacia nuestro organismo.

Si bien, esto es cierto. Al parecer el aluminio no es causante de ningún problema de salud, por lo que aparentemente, los consumidores deberíamos estar tranquilos al respecto.

En cuanto a las cápsulas fabricadas con plástico. De nuevo las altas temperaturas, permiten que algunos componentes puedan filtrarse de nuevo al café y acabar en nuestro torrente sanguíneo. ¿Existe algún problema?

Yo creo que sí, pero este es otro tema. Los plásticos, la alimentación y el calor no son tres cosas que combinen correctamente para nuestra salud. Pero esto es algo que desarrollaremos más ampliamente en otros apartados.

En las cápsulas de café también encontramos una mayor concentración de un componente denominado como “furano”, que pese a ser un carcinógeno, aparecen concentraciones tan bajas que necesitaríamos tomar más de 30 cafés al día para alcanzar un nivel preocupante.

También encontramos cantidades alarmantes de acrilamida, otro potente producto cancerígeno, pero que necesita grandes cantidades para alcanzar los niveles de dosis no seguras.

Por lo tanto, aparentemente de las cápsulas de café no tienen ningún problema asociado a la salud del consumidor.

Peligros de las cápsulas de café para el medio ambiente:

A la hora de reciclar una cápsula café, no sabemos exactamente a qué contenedor debemos enviarlas. No puede utilizarse el contenedor de materia orgánica, ya que el café de sigue conteniendo la cápsula que la recubre. Tampoco podemos enviarlo al contenedor de envases, el amarillo, ya que aún contiene el producto orgánico en su interior.

La mayoría de estas cápsulas acaban en la basura convencional, directas a una incineradora. Su reciclaje es prácticamente nulo.

Algunas compañías de fabricación de cápsulas comienzan a tomar acción y han instalado diferentes puntos de recolección para tratar de encontrar una nueva utilización para las cápsulas usadas. Sin embargo, lo difícil es que el usuario de a pie tenga en mente la separación de estas cápsulas para posteriormente llevarlas a estos puntos de recogida.

Otras empresas, como la italiana Caffe Vergnano, están desarrollando sus propias cápsulas fabricadas con un polímero biodegradable a partir de fibras vegetales.

Sin embargo, el mercado está creciendo a unos niveles tan exponenciales, que estas nuevas iniciativas apenas pueden llegar a revertir el impacto medioambiental.